martes, 20 de abril de 2010

Ofelia Arango Puig (1929-2010)

Por Sylvia G. Iriondo
Fue éste 17 de abril cuando murió Ofelia, terminando así una vida que comenzó a morir lentamente aquel otro 17 de abril hace 49 años. La invasión de los expedicionarios de Bahía de Cochinos en 1961 era una realidad, y aquellos valientes cubanos de la Brigada 2506, de los grupos clandestinos que operaban en la isla, y de los que se infiltraban desde el exterior, estaban dispuestos a morir por la Patria en su empeño de verla libre de la opresión comunista. Ofelia y su esposo, Ñongo, eran parte de estos grupos. Los encarcelaron. Los llevaron a juicio, sin garantías procesales. Ñongo fue condenado a ser fusilado en el paredón. Ofelia, como parte de ese juicio, se encontraba presente en la sala. Cuando fue a despedirse de su esposo y padre de sus cuatro pequeños hijos, un miliciano la separó con el peso de su bayoneta, impidiéndole decirle adiós. Las últimas palabras que Ofelia escuchó pronunciadas por Ñongo fueron: “No te preocupes, Ofe; por lo menos yo sé por lo que muero.” Ofelia fue regresada a prisión. Una de esas madrugadas en vela – el 20 de abril de 1961 -impotente detrás de los barrotes de la cárcel- supo que habían fusilado a su marido, Ñongo. Pasó el tiempo, o más bien, Ofelia pasó por el tiempo, que se había detenido abruptamente para ella. En medio de su inmenso dolor y desesperación, sacó fuerzas de lo más profundo de su ser, y partió al exilio con sus hijos de la mano y en brazos. Estudió y trabajó sin descanso, viendo crecer su familia, fruto de aquel gran amor. Era una mujer distinguida, inteligente y bella. Insigne ejemplo de mujer cubana. Orgullosa de sus raíces y de pertenecer a una estirpe de patriotas que ofrendaron sus esfuerzos, sus acciones, sus vidas y sus mejores años en prisión, por la libertad de Cuba. La Patria podía siempre contar con Ofelia, y sus amigos también. M.A.R. por Cuba tuvo el privilegio de contar con Ofelia como miembro de la Junta Directiva de la organización, y, más recientemente, como miembro de su Junta Asesora. No es casualidad que la Misa en Acción de Gracias por la vida de Ofelia Arango Puig haya sido celebrada el 20 de abril. Ese fue el día en el año 1961 en que fusilaron a Ñongo; y ahora, 49 años después, éste es el día que sus hijos, hermanos y familiares escogieron para dejar ir a Ofelia a su encuentro en el Reino de Dios.

Nota de condolencia y respeto

La representación de las Damas de Blanco en Estados Unidos envía sus condolencias  a la famlia de Dorothy Height, emblemática luchadora por los derechos civiles. Al mismo tiempo manifesta nuestra admiración y respeto por la trayectoria de la insigne mujer estadounidense.

La líder estadounidense por lo derechos civiles y presidenta del Consejo Nacional de la organización Negro Women, Dorothy Height, falleció el martes en Washington, a los 98 años.
Entrenada y calificada como trabajadora social, Height inició su carrera como una defensora de derechos civiles e igualdad de géneros durante la década de 1930.

Trabajó para prevenir el abuso, suprimir la segregación en las fuerzas armadas estadounidenses, reformar el sistema de justicia criminal y trabajar para el libre acceso a lugares públicos en Estados Unidos.

En 1994, el presidente Bill Clinton le entregó la Medalla Presidencial de Libertad, el honor civil más alto de la nación y en el 2004, fue premiada con la Medalla de Oro del Congreso.

Comunicado de las Damas de Blanco desde La Habana

Comunicado de las Damas de Blanco

17 de abril de 2010

La Habana, Cuba – www.PayoLibre.com  – Las Damas de Blanco, aquí en Cuba hoy reunidas, 17 de abril, ratificamos como nuestras representantes, en América a Yolanda Huerga y en España a Blanca Reyes.
También queremos plantear que no reconocemos, porque no se nos consultó y no estamos de acuerdo, que nadie utilice nuestro nombre para corporaciones, casas de negocio ni nada. Somos defensoras de los derechos humanos, defendemos la familia y no puede mediar dinero para ninguna corporación ni casa de negocio.
No autorizamos a nadie, absolutamente a nadie, que no sea Yolanda Huerga o Blanca Reyes, nuestras representantes, a que hagan cualquier gestión.
Les habló, Laura Pollán Toledo, desde La Habana, Cuba.

La foto explica por sí solo la autoridad moral de Laura Pollán para emitir, como líder de las Damas de Blanco, el anterior comunicado. 

domingo, 18 de abril de 2010

Otro domingo de represión

Qué pensará de ello la UNICEF

Ayer sábado, casi al anochecer, he hablado con Alejandrina García de la Riva. Ella me ha contado lo que ocurrió en casa de Laura Pollán.
Con voz dulce y pausada, como si estuviera narrándole una vieja historia a sus nietos, la esposa de Diosdado González Marrero, quien fue condenado a 20 años de prisión cuando la Primavera Negra de Cuba, me ha dicho que lo más doloroso no fue que un agente de la policía política le torciera un brazo casi hasta fracturárselo y pretendiera no dejarla llegar a casa de Laura, sino cuando vio que los agentes castristas estaban usando niños para que las insultaran y les lanzaran objetos, hasta piedras.
¿Niños? Pregunté. ¡Niños¡ Me explicó. Cuando me le escapé al gorila que forcejeaba conmigo para que yo no llegara a casa de Laura, y las Damas de Blanco que estaban dentro salieron indignadas a defenderme del acto feroz del agente, ellos dieron la orden y la turba se abalanzó contra nosotras. Desde el techo de casa de Laura desplegaron una bandera cubana que nos cubrió. Nos empujaron. Nos insultaron. Palabras groseras. Nos dijeron horrores. Pero lo más doloroso fue oírlas de las bocas de los niños que trajeron para un acto tan miserable.
Están desesperados, me ha dicho, ¿qué dirá El Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, UNICEF, al saber que el régimen cubano usa niños para semejantes atropellos? Están desesperados. Ya no les queda nadie a quienes puedan arrastrar para tal barbaridad.
Colgué el teléfono. Y me quedé pensando. Pensé. El régimen cubano está perdido. La bandera cubana a quien cubre, enaltece y protege es a las Damas de Blanco. Tiene todos los símbolos al revés. Cuando la utopía todavía era creíble, millones de niños se incorporaron voluntariamente a la campaña de alfabetización, ingresaron a la organización de pioneros, y podía aceptarse, pero eso de que los lleven a un acto donde se atacará a mujeres indefensas es ya una aberración. Como me ha dicho Alejandrina, qué pensará de ello la UNICEF.
Tomado del blog de Vazquez Portal

viernes, 16 de abril de 2010

miércoles, 14 de abril de 2010

La primera de las marchas

La primera marcha nos pareció temeraria. Era una experiencia inédita. No sabíamos lo que nos aguardaba. Pero había que hacerla. El miedo es precisamente eso, el sobresalto que produce lo desconocido; el valor, vencer ese sobresalto y emprender lo que se debe. Lo hicimos. Y así se abrió un camino que hoy lleva más de siete años desandándose.
Las que lo inauguramos fuimos: Laura Pollán, Loida Valdés, Dolia Leal, Gisela Sánchez y su cuñada Vilma Portales, Mireya Pentón, Marcela Sánchez, Caridad Noa y la madre de su esposo Felicia Espinosa, Bárbara Rojo, Margarita Borges, Berta Soler, Matilde Jerez, Isabel Ramos, María Elena Alpízar y yo (Yolanda Huerga).
Hoy me alegro de haber estado entre ellas y lamento no estarlo aún. Con ellas aprendí que la sangre corre más ligera por las venas cuando se anda acompañado de mujeres que representan la verdad, la justicia y el amor.